Mujer dominate o FLR (female led relationship)
Me gustaría hablar un poco sobre dominación femenina, no desde una postura feminista sino desde un lado más morboso y erótico donde la mujer lleva las riendas de la relación, conocido también como FLR en inglés, female led relationship que quiere decir que la mujer está al mando. Para muchos hombres, la idea de que la esposa ocupe un rol dominante (sexualmente hablando) es enormemente atractiva.
En este tipo de relaciones, los tradicionales roles de género se cambian. La mujer tomas las riendas de la vida sexual y del sexo y el hombre toma un papel más secundario o sumiso ante ella.
Evidentemente este tipo de relaciones FLR no funcionarán en todas las parejas, sólo en unas pocas y llevarán la vida sexual de la pareja a una dimensión de placer para ambos.
Como en todo en la vida, hay distintos niveles. Puede ser una dominación femenina moderada o extrema. En cualquiera de ellos siempre tiene que haber un consenso sobre los límites de la dominación previamente acordados para ambos miembros de la pareja.
¿ Qué beneficios puede aportarnos una relación donde ella mande?
Lo mejor de vivir en una relación dirigida por mujeres es que cuanto más explores lo que funciona para ti como pareja, te darás cuenta de que las opciones en la cama son muchas.
En una relación dirigida por una mujer, las reglas que establezca pueden ser tan simples como que el hombre se encargue de más tareas en el hogar (según lo establecido por la mujer), cuidado de niños, compra, limpieza, etc. o tan avanzadas como que la mujer tenga el control sobre todo, trabajo, toma de decisiones, los planes de la cena, o simplemente controle las finanzas y el sexo en la cama, la elección es suya.
Por ejemplo, ella puede estar a cargo de iniciar el sexo, siendo quien decide cuándo sucederá. La mujer al mando también puede decirle a su esposo el tipo de sexo que van a tener, y decirle algo como: «Si terminas todas tus tareas, ésta noche, podrás tener sexo conmigo».
Esta exploración del poder también puede expandirse al ámbito de la dominación, cuckolding (infidelidad consentida) o la sissificación del marido. En una relación donde la mujer está al mando, el hombre estará cómodamente instalado en su rol de sumiso, experimentando un profundo placer erótico cuando le dicen qué tiene hacer y exactamente cómo debe hacerlo, cómo premio recibirá las mieles del sexo que su dómina le permita.
Los hombres «beta» están más predispuestos a asumir un rol secundario en la relación.
He tenido la oportunidad de conocer a muchos hombres, de todos los tipos y personalidades, machos «alfa» y «beta» por citar dos de ellos. Diré que por norma el macho «alfa» no se sienten atraído por este tipo de relación FLR. Éstos ya son dominantes de por sí, aportan la testosterona en la relación y demandan mayor control sobre la pareja o relación mientras que los «beta» están más predispuestos a asumir un rol secundario y no les incomoda que la mujer asuma un rol dominante, al contrario, esto les provoca una gran excitación.
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