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Femdom, dominación femenina

Femdom, dominación femenina.

La dominación femenina, es algo que se está volviendo cada vez más popular en las fantasías sexuales de los hombres, pero sigue siendo algo muy confuso y malinterpretado.

 
La dominación femenina puede presentarse en una variedad de formas y no siempre es como te lo imaginas. Mucha gente piensa en las formas más extremas, es decir, sadomasoquismo, azotes, tacones de aguja, pinzas, etc… Si bien este es el caso en algunos escenarios, la dominación femenina suele consistir en cualquier acto en el que la mujer esté en una posición de poder y superioridad frente al hombre. 
Por ejemplo, la mujer puede usar al hombre para cosas como dominación financiera para mantener un estilo de vida, gratificación sexual, realizar las tareas domésticas y de atención a los niños, etc.
 

Profundicemos algo más

La dominación financiera puede presentarse de muchas formas diferentes, pero a menudo es cuando las mujeres exigen tener el control sobre el dinero que tiene y gana su sumiso. Aquí la mujer puede solicitar cualquier cosa, desde que le paguen sus facturas, disponer de efectivo, ir de compras con su tarjeta, gastos de peluquería, cenas con las amigas hasta asignar una paga a su sumiso con su propio dinero. Otra forma de dominación financiera es el chantaje. Aquí es donde el hombre y la mujer representarían diferentes escenarios en los que la dominación femenina amenazaría al sumiso masculino con denegación de sexo o dormir en el sofá.

La gratificación sexual es cuando el hombre complace sexualmente a la mujer y observa cómo ella se da placer a sí misma, pero no es recíproca con él. Esto puede ser cualquier cosa, desde verla masturbarse sin poder tocarla, darla placer oral comiéndola el coño hasta que se corre, masturbarla, etc… El dominado debe proporcionar placer sexual a su dómina sin que sus necesidades sexuales queden satisfechas, y es ahí donde el dominado obtiene su placer.

Realizar las tareas domésticas es un deber del hombre cuando la mujer está al mando. Sobre él recae la responsabilidad de mantener la casa ordenada, la colada hecha, la cena siempre lista, el cuidado de niños si los hubiera y por supuesto la limpieza. De esta manera la dómina puede disponer de más tiempo para ella, para su bienestar personal como ir a la peluquería, al gimnasio, cuidarse y dedicarse más tiempo a ella misma y su disfrute. La dómina deberá brindar las recompensas que ella estime oportunas si el trabajo está bien hecho o los más severos castigos no fuera así.

Las normas que disponga la dómina para su bienestar general, felicidad y el estilo de vida que desee llevar la dómina, será de obligado cumplimiento para el sumiso, priorizando las necesidades de ella sobre las suyas propias.

Basicamente ella manda, ella está al cargo, el hombre es un pelele, un servidor y un pagafantas.

Este fetiche se remonta a cuando las amazonas creían que todos los hombres deberían ser esclavos. Por tanto, una dominatrix recrea la idea de que los hombres no tienen otro valor que el de servir a la mujer y la procreación.

Como mencioné anteriormente, hay variaciones más intensas de dominación femenina y, a menudo, están muy relacionadas con el BDSM. El dolor causado por el placer es algo con lo que muchos hombres pueden identificarse. Azotar, dar bofetadas o infringir algún tipo de castigo físico es algo con lo que muchos hombres se excitan solo de pensarlo.

Cuando una mujer domina a un hombre, es el hombre quien sufre dolor y así obtiene placer. Los juguetes como pinzas, látigos, esposas, juguetes anales, strapon o una correa se pueden introducir en el juego una vez se ha consensuado entre dómina y sumiso.

Para cualquiera que quiera probar el rol de femdom, dominación femenina, es importante asegurarse primero de cumplir lo siguiente:

1. Asegúrete de que ambas partes estén cómodas con el papel que está a punto de asumir. Evite sorpresas desagradables, es importante mantener un nivel de máxima comunicación entre ambos.

2. Tómate las cosas con calma, como puedes ver arriba, hay muchas formas diferentes de introducir la dominación femenina, asegúrate de que ambos os sentís cómodos en todo momento.

3. Cree límites y una palabra de seguridad para abortar el juego. Asegúrate de que los límites están claros, tanto los de la dómina como los del sumiso. Una palabra segura puede evitar que las cosas vayan por un camino no deseado y arruinen la experiencia.

4. Asuma su rol de dómina con vestimenta que imponga disciplina y respeto; leggins, tacón alto, botas, corpiño, fusta o un strapon por citar algunos elementos ayudarán a crear ese personaje dominante. El sumiso puede estar desnudo por completo o feminizado parcial o totalmente (ésto debe consensuarse con antelación)

Finalmente, diviértete y disfruta, de eso se trata.

Aconsejo ver mi post sobre «La mujer dominante» o female led relationship.

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2 respuestas a «Femdom, dominación femenina»

  1. […] el mundo del BDSM, más concretamente en la dominación femenina (femdom), CFNM es cuando una mujer está vestida y el hombre desnudo. De esta manera se enfatiza la […]

  2. Avatar de cleanupcuckold
    cleanupcuckold

    Maria me gustaria que tu fueses mi dómina y yo ser tu sumiso…estoy dispuesto a sarisfacer todos tus deseos sexuales…

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