Iniciación a la sumisión. Parte 1.
Este post es la primera parte de una serie de post de iniciación a la sumisión, la dominación femenina y anhelan una relación dominada por una mujer.
Una relación dominada por una mujer no se limita exclusivamente al dormitorio, hablo de ello en profundidad aquí.
Hay muchas parejas que eligen este estilo de vida, algunos motivos son:
- Intercambio de roles en el día a día
- Descargar la presión de las responsabilidades que tradicionalmente pesan sobre el hombre
- Un fetiche sexual, la dominación femenina es una de las principales fantasías masculinas.
- Hombres muy identificados con su lado sumiso hacia la mujer.
Si todavía no estás en una relación dominada por una mujer y deseas hacer de esta fantasía un estilo de vida, aquí te dejo algunos consejos útiles para comenzar desde cero. Cambiar tu relación actual hacia una donde ella esté al mando es posible.
No se trata de llevar el BDSM al día a día, aunque hay casos de sumisos que desean ser dominados 24/7, ésto es poco factible de llevarlo a la práctica.
Aunque muchos niveles de sumisión y de dominación femenina voy a resumirlos en cuatro apartados. Puedes ignorar aquellos que no se adapten a tus preferencias sexuales y aprender de los que verdaderamente te exciten.
Aquí trato de sentar las bases para una dominación sexual por parte de tu pareja habitual y esto es algo que hay que entrenar y requiere su tiempo. No se trata de llegar a la cama y pedirle a tu pareja que te ate de pies y manos y te utilice como un juguete sexual, es algo más complejo pero poco a poco te ayudaré a conseguirlo.
Nivel 1, ó como pasar de una relación estándar, a otra dominada por una mujer.

Este nivel tiene como objetivo mostrar a tu pareja que la dominación femenina te excita, que quieres asumir un rol sumiso en vuestra relación y que ella es lo más importante en tu vida.
Este nivel de iniciación se centra en revertir la igualdad de la pareja y dar mayor protagonismo a la mujer. No nos adentramos en el sexo, tan sólo en aprender a ser sumiso ante ella fuera de la cama.
Aunque esta parte puede parecerte algo aburrida y poco práctica, es sin embargo la parte más importante en una relación dominada por una mujer ya que sienta las bases de la dominación femenina.
Tu esposa necesita conectar emocionalmente con tu fantasía para estar dispuesta a explorarla. La forma en que le presentes tu fantasía es el factor más importante para determinar si ella podrá llevarla a cabo o no.
Lo primero es convertir a tu dulce esposa en una especie de dominatrix pero esto no se hace de la noche a la mañana. Deberás cambiar principalmente tu comportamiento hacia ella, de tal forma que vaya apreciando tu versión más sumisa con el paso del tiempo.
Se trata de dar lo mejor de ti para complacer a tu esposa en niveles que nunca antes había experimentado, haciendo que tu idea de una relación dominada por una mujer sea irresistiblemente atractiva para ella.
Si eres una persona con carácter, acostumbrado a tener la última palabra, tendrás que cambiar de forma radical, te aconsejo empezar por estos sencillos pasos:
Muéstrate más atento con ella.
Cuando tu pareja te hable siempre debes de prestarle toda tu atención. Deja el teléfono, pausa el juego o el programa que estás viendo, déjalo todo y que ella se dé cuenta de ello. Mírala y concéntrate en escuchar atentamente lo que está diciendo. Si te envía un mensaje de texto, responde de inmediato.
Nunca ignores una llamada de ella. Te estás entrenando para ser un hombre más receptivo, atento y sumiso hacia ella. Recuerda todo lo que ha dicho y asegúrate de que ella sepa que, cuando requiere de tu atención, la tiene de inmediato.
Pídele su opinión sobre tu comportamiento y respétela cuando te la dé.
Seguramente te ha comentado en más de una ocasión que algo no lo estás haciendo bien o estás actuando de forma pasiva o, peor aún, de forma agresiva. Invítala cortésmente a que hable al respecto. Dile que quieres que se sienta lo suficientemente cómoda como llamarte la atención si haces algo que pueda molestarla y que estás dispuesto a corregir esos aspectos que ella critica de tí.
Asegúrate de ser honesto, abierto y no amenazante. Crea seguridad, y si ella habla con franqueza y habla sobre esas cosas que no le gustan de tí, dile que quieres hacer un esfuerzo para ser mejor y agradarla en todo, que ella lo merece.
Recuerda, en una discusión ella tiene siempre la razón.
Si tu pareja expresa frustración, enojo o decepción contigo, debes evitar a toda costa la confrontación. Te estás entrenando para estar a sus órdenes y debes de aceptar tu sumisión hacia ella. Deje que ella lleve la iniciativa y no hagas preguntas, concéntrate en responder a las de ella lo mejor que puedas.
Una vez más, aprecia su franqueza y comienza a aceptar su punto de vista como correcto y dale una explicación de por qué no has actuado como ella esperaba.

Después de una discusión, discúlpate y muestra sumisión.
Es posible que ya te hayas disculpado en el momento, pero la mayor parte de lo que decimos durante las discusiones nos arrepentimos de ello. Si por cualquier motivo de te has dejado llevar por las emociones, debes compensarla lo antes posible. Intenta dedicarla unas bonitas palabras por medio de un WhatsApp o email disculpándote por lo sucedido.
Comprométete a solucionar aquello por lo que ella te increpa y hazla saber que tiene tu palabra de que eso no volverá a ser un problema entre los dos. Los siguientes días tendrás que ser aún más atento con ella, pequeños detalles como flores o algún obsequio servirán para mostrar arrepentimiento y sumisión hacia ella.
Anímala a que tome decisiones por tí.
Éste es otro punto muy importante en una relación donde ella está al mando y tu muestras sumisión a sus voluntades.
El hecho de que tu pareja empiece a tomar decisiones por tí es un punto de inflexión en vuestra futura relación de dominación y sumisión.
Poco a poco debe empezar a tomar decisiones sin consultarte porque, sabe de antemano, que aceptas de buen grado sus decisiones. Por ejemplo reservar en un restaurante, escoger un hotel para el fin de semana, la decoración de la casa, pedir por tí en un restaurante o incluso comprarte la ropa.
Ensalza su figura dentro de la relación, ella es lo primero para ti y tu misión es complacerla.
Ella debe saber que no vas a contradecir sus decisiones y las vas aceptar con gusto. Es ahora donde debes hacerla saber que estás muy cómodo cuando ella toma las decisiones y que adoras ese lado dominante en vuestra relación. Sonríe y dile que te encanta la forma en que lleva la relación.
Si te pregunta a qué te refieres, dele que te sientes enormemente atraído por esa mujer dominante que lleva vuestra relación y que disfrutas complaciéndola.
Deja que sus amigas vean que te tiene bien entrenado.
Si tu mujer quiere una noche de chicas, ofrécete a ser el conductor y llévalas y recógelas si ellas lo necesitan. Muéstrate servicial en todo momento, tu prioridad es complacer a tu mujer. Si ella tiene una cena con amigas en casa, encárgate de hacer la compra, limpiar la casa y dejarlo todo preparado para ellas. Retírate una vez lleguen pero no olvides recordarles que te llamen si necesitan algo de ti. Evidentemente sus amigas harán comentarios y probablemente te pregunten porqué la tratas también a lo que responderás que la tratas también como ella te hace sentir.
Sincérate con ella, la sumisión te excita.
Llegados a este punto, deberías tener ya una relación dominada por una mujer, no de una manera despectiva y arrogante sino todo lo contrario, una relación donde ella lleva la iniciativa y tiene en tí un compañero fiel y sumiso, atento y complaciente.
Sincérate con ella, confiésala abiertamente que te excita complacerla y estar a sus órdenes.
Dila abiertamente que estás feliz de hacer estas cosas por ella, que sientes una gran excitación cuando ella lleva las riendas de vuestra relación. Esto aumentará la confianza en sí misma y no dudará en ejercer mayor control sobre tí, ahondando en tu sumisión hacia ella.
Deja que tu mujer ya tenga el control en el día a día, en la casa, en la toma de decisiones, en el ámbito financiero, etc.. poco a poco se habrá habituado a pensar primero en ella y en su beneficio directo. Hazla saber que estás cómodo en ese intercambio de roles y que te excita que ella lleva las riendas.

Como puedes ver, es una guía fácil de iniciación a la sumisión con unos consejos que no te costará poner en práctica y poco a poco darán sus resultados, una relación dominada por una mujer.
En el siguiente post hablaré obre como llevar la dominación femenina al plano sexual. Puedes leerlo aquí.
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